Friday, 31 March 2017

Traveling to Milano

Viaje a Milán. Este es un post que tenía pendiente, y como más vale tarde que nunca, aquí os traigo un resumen con consejos y recomendaciones de lo que fue nuestra escapada a Milán, la ciudad de la moda por excelencia. El viaje fue de 4 días, uno de los cuales cogimos un tren a Stresa temprano y dedicamos toda la mañana a visitar las Islas Borromeas en el lago Maggiore. Los otros tres días y medio los dedicamos a visitar la ciudad, disfrutar de la gastronomía italiana y recorrer bonitas calles de adoquines embelesándonos con la arquitectura italiana, los impresionantes escaparates de grandes firmas y el olor a pizza y café que emanaba de los bares y restaurantes. Es una ciudad que no necesita muchos días para visitarla ya que, comparada con otras capitales europeas o con otras ciudades italianas, tiene menos monumentos o lugares de interés. Aún así, merece la pena y es ideal para una escapada corta. Buscamos vuelos a través de eDreams, quien ha hecho ahora un análisis de los mejores aeropuertos del munDo, y cómo vimos una oferta no nos los pensamos. Pues allá vamos con el viaje. ¿Nos seguís?

Día 1: Nos alojamos en la zona de Porta Romana, por lo que estábamos a muy pocas paradas en metro de la bella y céntrica Piazza del Duomo. El primer día, con las ansias de patearnos las ciudad, fuimos caminando desde el hotel hasta el centro. Encontramos callejones y plazas inesperadas con mucho encanto por el camino. Pasamos la mañana por las calles de los alrededores del Duomo y comimos en Piz, que habíamos leído hacían de las mejores pizzas de la ciudad. Sin duda, las recomendaciones habían sido acertadas, porque salimos con la sonrisa que haber comido bien. Había cola en la puerta, se ve que es normal, así que dimos nuestro nombre y nos llamaron 30 minutos más tarde. A los que esperábamos en la calle nos ofrecieron una copa de Lambrusco, para hacer más corta la espera, y nada más entrar, nos dieron una deliciosa piadina para ir calmado el hambre. La carta no es extensa, tienen dos tipos de pizza, pero ambas estaban riquísimas. Por la tarde caminamos hasta la famosa Corso Como, con sus tiendas de lujo y la indispensable visita a la boutique multimarca 10 Corso Como. Estábamos agotados después de todo el día caminando, así que picamos algo y nos fuimos al hotel.

Día 2: Nada más levantarnos y desayunar nos fuimos directos a la catedral. Estábamos deseando subir a las terrazas y disfrutar del lugar y de las vistas. La cola para comprar los tickets era larguísima y, además, las terrazas superiores estaban cerradas por las heladas. Hicimos la cola, compramos un bono que nos permitía visitar todo el Duomo y teníamos 48 horas para ello, así que fuimos el día 4. Por la tarde-noche visitamos los canales del barrio de Navigli y cenamos por allí en un restaurante que nos habían recomendado unos amigos, haciéndonos especial mención en la pasta del lugar, así que no podíamos perdérnoslo: la pizzeria Woodstock3. La verdad es que el lugar estaba llenísimo y nos encantó lo que cenamos. Salimos llenos, satisfechos y todo a muy buen precio.

Día 3: Madrugamos y nos fuimos a la estación de Porta Garibaldi a coger el tren para Stresa, un pueblecito a la orilla del Lago Maggiore desde donde visitar las Islas Borromeas. La verdad es que, ir en diciembre no es la mejor época del año. Isola Madre no se podía visitar, ni tampoco el que se intuía maravilloso palacio de Isola Bella. De todos modos, la mañana visitando Isola Pescatore y lo que pudimos de Isola Bella, fue tranquila y todo era de cuento. Con el ticket de ferry que compramos, podíamos ir de una isla a otra las veces que quisiéramos y no había un margen de tiempo. Comimos por allí y después volvimos a Milán. Por la tarde estuvimos visitando el castillo Sforzesco y el Parco Sempione.

Día 4: Último día en Milán de nuestra escapada nos lo tomamos con calma. Lo primero fue desayunar en una cafeteria bonita y luego volver a recorrer el centro. Al mediodía, cuando hacía más sol, visitamos la catedral y subimos a las terrazas. Las vistas son impresionantes y es una de las cosas que más me gustó. La arquitectura gótica del templo es bellísima, con tanto detalle esculpido en la piedra, y cautiva a todos los que la visitan. Después fuimos a comer a la pizzería Maruzzella. Por la tarde, tranquilamente volvimos al hotel y nos preparamos para la vuelta a casa.

4 comments

Joanna de Cosmética en Acción said...

¡Un viaje fantástico! Se nota que te lo pasaste genial.

Besos

Judit Bonet said...

Que viaje tan chulo! Y que abrigo taaaaan chulo para ir abrigada, cómoda pero con estilo.
Un saludo

Judit Bonet said...

Que viaje tan chulo! Y que abrigo taaaaan chulo para ir abrigada, cómoda pero con estilo.
Un saludo

MásQueRopa said...

Wowww q pasada de viaje!!! Estas preciosa